Neuromodulación: Estimulación de la Médula Espinal y Candidatos Ideales
Aurelio Galván
Aurelio Galván

Soy Aurelio Galván, un experto en farmacéutica con amplia experiencia en el campo. Me apasiona investigar y escribir sobre medicamentos, enfermedades y tratamientos innovadores. Además de mi trabajo en la industria farmacéutica, también disfruto compartiendo mis conocimientos a través de artículos y publicaciones en línea. Mi objetivo es ayudar a las personas a comprender mejor sus condiciones de salud y las opciones de tratamiento disponibles. En mi tiempo libre, me encanta leer y seguir aprendiendo sobre las últimas tendencias en medicina y farmacología.

13 Comentarios

  1. Marcela Novoa Marcela Novoa
    noviembre 26, 2025 AT 02:19

    Yo tuve SCS hace dos años y la verdad, fue un cambio de vida. No me curó el dolor, pero lo bajó de un 9/10 a un 3/10. Ahora puedo caminar sin agacharme como un viejo. Lo más difícil fue aprender a usar el control, pero con un buen fisioterapeuta especializado en neuroestimulación, todo se aclaró.

    Lo que nadie te dice es que el cuerpo se acostumbra. Al principio todo es mágico, pero después hay que ajustar, reprogramar, cambiar posiciones... Es como tener un coche con GPS: si no lo actualizas, se vuelve inútil.

    Y sí, la batería se acaba. Yo tuve que hacer una cirugía menor a los 6 años. No es lo ideal, pero vale la pena si ya no puedes dormir sin analgésicos.

  2. Santos Benito Santos Benito
    noviembre 28, 2025 AT 01:34

    Me encanta que por fin alguien hable de la prueba antes de implantar. Muchos médicos saltan directo a la cirugía y luego te dejan colgado. La prueba es gratis en algunos hospitales públicos, pero hay que pedirla con fuerza. Yo la hice en Valencia y me cambiaron la vida.

    Lo de la depresión también es clave. Yo estaba en un pozo y no lo reconocía. Cuando empecé terapia, el efecto de la SCS se multiplicó. No es magia, es neurociencia.

  3. Steve Rey Steve Rey
    noviembre 29, 2025 AT 11:00

    Interesante narrativa de marketing corporativo disfrazada de información médica. Boston Scientific, Medtronic, Abbott... ¿acaso no son las mismas multinacionales que venden opioides y ahora venden ‘soluciones neuromoduladoras’? La industria médica ha aprendido a vender esperanza como producto de lujo.

    La SCS no es revolución, es reemplazo de una dependencia por otra: ahora dependes de una batería, un cable y un técnico que te entiende menos que tu perro.

    Y por supuesto, nadie menciona que el 30% de los pacientes terminan con dolor peor que antes, por migración del electrodo o fibrosis. Pero claro, eso no entra en los folletos.

  4. Alaitz Elorza Celaya Alaitz Elorza Celaya
    diciembre 1, 2025 AT 09:24

    ¡OJO CON LO QUE DICES! No te dejes engañar por los que dicen que la SCS es la solución mágica. Yo la tuve, la retiré, y ahora estoy mejor sin ella.

    Lo que realmente me ayudó fue una combinación de fisioterapia funcional, meditación guiada y dejar de escuchar a los que me decían ‘tienes que aceptar el dolor’. No aceptes. ACTÚA.

    Si tu dolor viene de una mala postura o de tensión crónica, la SCS es como poner un vendaje en una herida infectada. No lo resuelve. Lo tapa.

    Busca un fisio que sepa de movilidad neural, no un cirujano que solo ve tu MRI. Tu cuerpo no es un circuito eléctrico. Es un sistema vivo. Trátalo así.

  5. Dolores Adair Dolores Adair
    diciembre 2, 2025 AT 20:08

    QUE MENTIRA TAN GRANDE QUE ESTO ES UNA SOLUCIÓN. ¿VOS CREES QUE SI UNA EMPRESA TE VENDE UN DISPOSITIVO QUE CUESTA 45.000 DÓLARES Y TE DICE QUE TE VA A SALVAR LA VIDA NO ESTÁN VENDIENDO UNA ILUSIÓN?

    Yo tenía CRPS y me hicieron la prueba. Me dieron 50% de alivio... pero luego el cable se movió y tuve que volver a operarme. Y en la segunda cirugía me pusieron un implante que no era compatible con resonancia. ¿Y ahora qué? ¿Me muevo como un zombie el resto de mi vida porque no puedo hacerme un escáner si me rompo algo?

    Y lo peor: el sistema te hace sentir culpable si no funciona. ‘Tú no lo usaste bien’, ‘tú no estás motivado’, ‘tú tienes ansiedad’. ¡No! ¡El sistema es inestable, caro y poco confiable!

    La verdadera revolución es que la gente deje de creer que la tecnología va a resolver lo que la sociedad no quiere atender: el dolor crónico es una consecuencia del capitalismo que nos explota hasta que nos rompemos.

  6. Jaira Ayn Era Laboy Jaira Ayn Era Laboy
    diciembre 4, 2025 AT 11:50

    yo lo tengo y me cambió la vida 😊
    no es perfecto pero es lo mejor que me pasó en 8 años

  7. Adolfo Gaudioso Adolfo Gaudioso
    diciembre 5, 2025 AT 23:24

    La parte de la salud mental es la que más me impactó. Yo estaba tan cansado del dolor que no me daba cuenta de que estaba deprimido. Cuando empecé terapia cognitiva, el dispositivo funcionó mejor. No es coincidencia. El cerebro es el que interpreta el dolor, no la espina.

    Y sí, la batería se acaba. Pero ahora hay modelos recargables. No te quedes con el de hace 5 años. Pide lo más nuevo que te cubra tu seguro.

  8. Carlos Arturo Vargas Castillo Carlos Arturo Vargas Castillo
    diciembre 6, 2025 AT 14:51

    Me encanta cómo explicaste el filtro de audio, jaja. Eso lo entiendo perfecto. Yo lo comparo con una radio con interferencias: la SCS es como cambiar de frecuencia y escuchar la canción limpia.

    Lo que nadie cuenta es que después de la cirugía, hay que aprender a vivir con el dispositivo. No es solo encenderlo. Tienes que entender cuándo subir el volumen, cuándo bajarlo, cuándo apagarlo para que no te duela la piel.

    Y sí, los imanes de los auriculares te pueden joder. Yo puse unos Beats encima del implante y el dispositivo se apagó. Me asusté como si me hubieran desconectado la vida.

  9. Patricia Majestrado Patricia Majestrado
    diciembre 7, 2025 AT 01:48

    Estoy en la prueba ahora y es loco. No sabía que podía sentir el estímulo tan bien. Es como una vibración suave, no el hormigueo que me asustaba. El control es intuitivo, como un app de música.

    Lo que más me ayudó fue ver los testimonios de gente que tenía dolor de piernas como yo. No estaba sola. Por fin alguien entiende.

  10. SALVADOR TATLONGHARI SALVADOR TATLONGHARI
    diciembre 7, 2025 AT 19:31

    La SCS no es para todos, pero si tu dolor es neuropático y ya probaste todo, vale la pena intentarlo. Lo más importante: no te dejes convencer por el primer cirujano que te vea. Pide segunda opinión. Tres si puedes.

    Y no te olvides de la rehabilitación post-implante. Es tan importante como la cirugía. Si no haces ejercicios de movilidad, el cable se mueve. Punto.

  11. Esteban Boyacá Esteban Boyacá
    diciembre 9, 2025 AT 15:48

    La SCS me hizo pensar en la frontera entre cuerpo y máquina.

    ¿Qué significa ser humano cuando tu dolor es modulado por un chip? No es una pregunta técnica. Es filosófica.

    Quizá lo que realmente necesitamos no es más tecnología, sino más tiempo, más escucha, más humanidad en la medicina. Pero como eso no se vende, vendemos implantes.

  12. fran mikel fran mikel
    diciembre 10, 2025 AT 13:39

    Claro, porque nadie te dice que la SCS fue inventada por una empresa farmacéutica para reemplazar los opioides cuando empezaron a caer en desgracia. Todo esto es un plan para que la gente siga pagando por tratamientos caros mientras los medicamentos baratos desaparecen.

    Y los que dicen que funciona? Son pagados. O están en el programa de fidelización de Medtronic.

    ¿Por qué no te dicen que el 60% de los pacientes necesitan ajustes en los primeros 6 meses? ¿Por qué no te dicen que muchos terminan con infecciones crónicas? Porque no venden eso. Venden esperanza. Y la esperanza es el producto más caro del mercado.

  13. Ricardo Segarra Ricardo Segarra
    diciembre 10, 2025 AT 23:55

    ¿Alguien más se dio cuenta de que esto es básicamente un placebo con cables? No es que no funcione, es que funciona porque tú crees que va a funcionar.

    La ciencia lo dice: el efecto placebo en el dolor crónico puede alcanzar hasta el 40%. Entonces... ¿cuánto de esto es neurotecnología y cuánto es psicología?

    Me encanta que lo llamen ‘neuromodulación’. Suena a ciencia ficción. Pero al final, es un cable en la espalda que vibra. ¿Y qué? ¿Eso cambia tu vida? Tal vez. Pero no por la tecnología. Porque te diste una oportunidad.

    Y sí, la batería se acaba. Pero al menos no te moriste de sobredosis.

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